Georgette ha adaptado métodos tradicionales con técnicas personalizadas. Hace papel con trapos triturados, batidos hasta convertirlos en pulpa y prensados en moldes. Las hojas se hacen tamizando la pulpa a través de un tamiz. Los colores se añaden con pigmento o aerógrafo.
Cuando vivía en Filadelfia, Georgette y su marido empezaron a fabricar adornos arquitectónicos. A través de varios trabajos aprendió a hacer moldes de caucho y fundición, y más tarde aplicó esos conocimientos a la construcción de sus esculturas de papel fundido.
Su obra representa una fascinación por la topografía del paisaje, llena de líneas, formas, colores y texturas complejas. Crea paisajes escenificados definidos por la presencia humana. La perspectiva forzada, la escala, las aberturas y hendiduras atraen al espectador y le invitan a interactuar con la obra.
El trabajo de Georgette refleja su aprecio por la fabricación tradicional de papel. Con la reutilización de trapos pretende fomentar la conciencia medioambiental e inspirar nuevas vías de expresión creativa mediante el uso de medios ecológicos.
"Mi exposición de paisajes oníricos le ofrece una escapada temporal de la dura realidad del mundo en que vivimos.... un interludio en el tiempo.
Fantasee conmigo, a través de mi arte, con lo irreal y lo imposible.
Relájese, tómese un respiro y sueñe en .....
Disfruta del espectáculo".
-Georgette L. Veeder