
El primer principio organizador universal de la obra de Mindy Flexer es la transformación. Como pintora al aire libre al principio de su carrera, se reconoció a sí misma como un ser transitorio que capturaba momentos fugaces. Testigo de los últimos días de compañeros queridos y de los primeros días de una nueva vida, llegó a comprender la impermanencia de las vidas individuales y de generaciones enteras. Cada una nace en causas y condiciones únicas, y cada una vuelve a dar forma al mundo.
Flexer se sitúa en el gran arco del tiempo: sus abuelos fueron marcados por la Segunda Guerra Mundial, sus padres por la aparente burbuja de seguridad de la posguerra, y su propia vida por la amenaza inminente de la guerra nuclear y la emergencia climática que amenaza toda la vida en la Tierra. Sin embargo, considera que su momento en la historia también encierra la posibilidad de rehacer el mundo de forma que sostenga a todos los seres.
De esta conciencia surge el segundo principio organizador universal de su trabajo: la interconexión. Flexer acepta la verdad de que todo está conectado, y la crisis climática es, para ella, la máxima expresión del destino compartido de la humanidad con todos los seres vivos.
Sus pinturas celebran estas verdades representando un mundo interconectado y sin fisuras de personas, animales y lugares, situando a la humanidad dentro de la red de la vida, no por encima o más allá de ella. Para crear estas obras, recurre tanto a la observación como a la invención, combinando el dibujo preciso con la pincelada gestual, la forma tridimensional realista con la abstracta y el equilibrio entre la estructura general y el detalle matizado.
Flexer utiliza la sinergia de estas fuerzas opuestas para buscar verdades más profundas. Se sitúa, Hineni-"aquí estoy yo"-entre ancestros y descendientes, creando con asombro y gratitud por el misterio de la existencia en este momento crucial. A través de su arte, se une a otros en la tarea de rehacer y reparar el mundo, al tiempo que redescubre continuamente su conexión consigo misma, con la humanidad y con la vasta continuidad de todo lo que ha sido, es y será.
Mindy Flexer es una pintora al óleo de realismo mágico, artista docente y activista climática. Pertenece a la larga estirpe de pintores de figuras de Filadelfia que trabajan en el espacio entre la observación y la invención.
Ha expuesto en el Museo de Arte Woodmere, el Museo Estatal de Pensilvania, Art in City Hall, InLiquid Art + Design y otros lugares. Imparte clases en su estudio, en la sede de la Mindy Flexer Art School, en residencias y en el Woodmere Art Museum, donde crea instalaciones medioambientales anuales con jóvenes artistas. Ha realizado proyectos activistas con POWER Interfaith, Sunrise Movement, Indivisible y otras organizaciones. Es licenciada por el Oberlin College, licenciada en Bellas Artes por la UArts y máster en Arte por la Tyler. Ha estudiado en la PAFA y en la Art Students League.
A Mindy le encanta compartir su pasión por el arte con personas de todas las edades y condiciones sociales, y cree en el poder del arte para transformar a las personas, las comunidades y el mundo.