
En Epifanía, la artista Hyeyoung Shin presenta una selección de obras nuevas junto a otras anteriores inspiradas en momentos de reconocimiento, realización y aprecio en su vida como artista, madre y mujer. Para Shin, cada obra incluida en esta exposición contribuye a un paisaje vital personal, conformado tanto por revelaciones llenas de asombro como por transiciones más oscuras e inciertas. Estos momentos, a menudo provocados por retos imprevistos, han cambiado su perspectiva y dirección, tanto personal como artística.
La práctica creativa de Shin explora la memoria encarnada de la existencia y cómo las experiencias espaciales se retienen y comunican a través de la forma visual. Su obra es a menudo íntima y emocionalmente resonante, y refleja un profundo respeto por lo que significa ser humano. A través de la autorreflexión, sus obras pretenden cultivar la empatía y un sentimiento de conexión con los demás, ofreciendo a los espectadores un espacio para la contemplación compartida. En el fondo, sus obras abarcan las complejidades y la belleza de la humanidad.
Su fuerte compromiso con las técnicas tradicionales, como el dibujo proporcional, el grabado, el papel y la fundición, ancla la obra de Shin en un linaje de artesanía histórica. Prefiere materiales como el grafito, los lápices de colores, los bolígrafos de tinta y una serie de papeles hechos a mano y encontrados, todos ellos con resonancias psicológicas y filosóficas en su proceso. El papel, en particular, tiene un significado especial para Shin. Formada como grabadora, artista del libro y escultora de papel, se inspira en sus experiencias infantiles en Corea, donde el papel era más que una superficie para hacer marcas: también se utilizaba con fines escultóricos y arquitectónicos. Para ella, el papel no es sólo un medio, sino un recipiente cultural capaz de contener la memoria y la experiencia, como la piel humana.
Hyeyoung Shin es una artista multimedia basada en proyectos y educadora cuya obra busca crear un espacio para experiencias compartidas. Shin se licenció en Bellas Artes por la Universidad de Buffalo y en Grabado y Pintura por las universidades coreanas de Hong-Ik y Kyoung-Sung. Su trabajo se basa en la exploración de las complejas emociones humanas, con especial atención a la vulnerabilidad, el aislamiento y la búsqueda de pertenencia. Su compromiso con las técnicas tradicionales, como el dibujo proporcional, el grabado y la fabricación y fundición de papel, fomenta una conexión significativa entre sus prácticas y la historia de éstas. Sus obras se han expuesto en numerosos lugares nacionales e internacionales, tanto en exposiciones colectivas como individuales, como el Museo de Arte Nelson-Atkins, el Museo Nacional de la Mujer en las Artes, el Museo Kemper de Arte Contemporáneo, el Museo Witherspoon, el Museo Kennedy de Arte, el Museo de Grabado Janet Turner, el Museo de Arte de Seúl, el Museo Jinchon de Grabado y muchos otros.
